Invertir en tecnología para la farmacia es mejorar el servicio al paciente

Nuevos modelos de negocio, automatización y tecnología para la farmacia, evolución de la farmacia actual… Infarma 2018 nos brindó la ocasión ideal para conocer en profundidad la experimentada visión de Pierre-Pascal Hecq –presidente y fundador de Tecny-Farma– sobre las cuestiones clave para las oficinas de farmacia del siglo XXI.

Tras 45 años en el mundo de la farmacia, este dinámico e incansable farmacéutico belga permanece siempre expectante, listo para adaptarse y aprender de las transformaciones que vive nuestro sector. Para ello, asegura que lo más importante es escuchar a los profesionales tras el mostrador. Charlamos con él en el innovador stand de su empresa, líder en diseño de soluciones integrales para farmacias.

Infarma 2018

En primer lugar, ¿cómo valora Infarma 2018?

Este encuentro es un éxito, en todos los sentidos. Desde la organización del evento hasta su infraestructura y servicios, hemos notado una mejora general en Infarma respecto a otras ediciones. Por ello, como compañía creada por y para farmacéuticos, en Tecny-Farma estamos encantados de haber asistido a una feria más profesional y especializada que nunca. Los stands están llenos, el nivel de las empresas es altísimo, la oferta de productos y servicios específicos es increíble… Qué podemos decir, ¡son excelentes noticias!

¿Las oficinas de farmacia han superado las épocas más duras?

Tras años de esfuerzos y dificultades, se puede decir que hemos conseguido dejar atrás la crisis. Ahora el panorama es más sólido e ilusionante para la farmacia: el sector se está recuperando de épocas muy duras, y hemos aprendido todos, tanto profesionales tras el mostrador como las grandes empresas. Ahora los farmacéuticos están recuperando confianza e iniciativa, buscando nuevas formas de crecer y actualizarse, y nuestro trabajo es aprender continuamente junto a ellos para ofrecerles las mejores herramientas al servicio de sus oficinas de farmacia.

“El sector se está recuperando de épocas muy duras, y hemos aprendido todos, tanto profesionales tras el mostrador como las grandes empresas”.

La farmacia actual

¿Cuál es el siguiente paso para la farmacia en España?

En nuestra opinión, los farmacéuticos deben agruparse, unirse y compartir objetivos, tanto a nivel local como nacional. Tenemos que buscar la forma más idónea para colaborar en función de la normativa española y territorial, para así formar grupos potentes con intereses económicos comunes, y resistir frente a la competencia extrafarmacéutica, como los nuevos modelos de venta a través de internet. Siempre me gusta recordar a mis colegas farmacéuticos que no estamos ante una profesión al uso, como cualquier negocio o supermercado: es fundamental poner en valor nuestro consejo farmacéutico y servicios específicos.

¿Cómo podemos lograrlo?

Como profesionales tras el mostrador, debemos conservar el núcleo esencial que constituye la farmacia. Para el público en general, nuestra profesión es sinónimo de confianza. Por ello, la imagen de la farmacia como marca, así como la calidad profesional, deben ser mimadas y cuidadas al detalle. Si perdemos este matiz distintivo, entramos totalmente en una profesión corriente, como cualquier supermercado o comercio al por menor. Esto no puede ser. La función de consejo, servicio y experiencia del farmacéutico debe ser puesta en valor de forma adecuada. Somos farmacéuticos: valoremos nuestro trabajo.

¿Qué transformaciones podemos esperar en los próximos años?

Al igual que ocurre en otros sectores, en la farmacia todas las transformaciones llegan principalmente de Norteamérica. Allí la profesión sigue una dinámica distinta, basada en superfarmacias de grandes dimensiones, donde la constitución de cadenas y franquicias es la tónica habitual. Si trasladamos estos cambios a Europa, lo cierto es que construimos farmacias cada vez mayores. Sin ir más lejos, en los últimos meses hemos completado varios proyectos de más de 400 m2. Basándonos en esta tendencia, nuestra profesión está orientándose hacia oficinas más amplias, con multitud de servicios y primando siempre la atención especializada.

Usted conoce muchos países, mercados y modelos de farmacia distintos. ¿Qué debería hacer el farmacéutico español para dar un salto de calidad?

Primero agruparse y, en algunos casos, fusionar farmacias. La unión de dos pequeñas oficinas efectivas puede ofrecer una mejor calidad de vida a ambos profesionales, ya que se consiguen condiciones de compra a proveedores más interesantes, se comparten gastos y beneficios… Se trata de una vía que está en pleno auge en Francia y Bélgica, por ejemplo, y responde a cuestiones muy sencillas: ¿por qué duplicar costes en calefacción, aire acondicionado, electricidad, etc.? En lugar de competir entre dos pequeñas farmacias, una oficina de mayor tamaño permite a los farmacéuticos una gestión más efectiva de los recursos, tanto humanos como materiales, en función de sus necesidades específicas: horario, pacientes, ubicación… Se trata de un mecanismo de respuesta al tamaño mínimo que, hoy en día, deberían alcanzar las farmacias para resultar 100% eficientes.

¿De qué cifras hablamos?

Las grandes cadenas de farmacias consideran necesario obtener un volumen de negocio superior a 1,5 millones de euros anuales. En nuestro caso, como expertos en soluciones para todo tipo de farmacias, estimamos que una farmacia moderna y optimizada puede ser totalmente efectiva con una facturación mínima de 1,2 millones de euros.

“La función de consejo, servicio y experiencia del farmacéutico debe ser puesta en valor de forma adecuada. Somos farmacéuticos: valoremos nuestro trabajo.”

Tecnología para la farmacia y automatización

¿Pueden las farmacias más modestas adaptarse a las nuevas tecnologías?

Son las nuevas tecnologías las que se han adaptado a las pequeñas farmacias. Ahora, existen pequeños sistemas automatizados cuyo precio ha bajado un 30 o 40% en la última década. Actualmente una amortización de un robot en 7 años cuesta menos de 6 euros la hora, es decir, mucho menos que cualquier salario normal. Atención, no significa que la tecnología para la farmacia elimine empleos, al contrario.

¿Cómo llega a esta conclusión?

Tomemos como ejemplo un robot de 80.000 euros y una amortización del equipo en 7 años. Por lo general una farmacia abre unos 300 días al año, a razón de 9 horas diarias, lo que supone un total de 2.100 días de trabajo o, lo que es lo mismo, 18.900 horas trabajadas a lo largo de 7 años. Si dividimos el precio del robot por esta cifra, estamos ante un coste medio de unos 4,5 o 5 euros por hora, intereses del préstamo incluidos. Ahorramos tiempo, dinero, y mejoramos la atención al público.

¿De qué manera?

En la farmacia el trabajo no es lineal, y la afluencia, entre otras cosas, es muy variable. En muchas ocasiones trabajamos con farmacias donde los recursos humanos no se gestionan optimamente, y están mal rentabilizados. La automatización permite a nuestros empleados tener más tiempo para el paciente, mejorando tanto la atención especializada como el consejo, que son los aspectos fundamentales hoy en día para cualquier oficina. Si los medicamentos llegan, se cargan y se organizan de forma autónoma, mejorará la atención al paciente.

¿Anima a cualquier farmacia, sin importar su tamaño, a invertir en tecnología?

Totalmente. Invertir en tecnología para la farmacia es mejorar el servicio al paciente. Además de la comodidad y la atención al cliente, las grandes ventajas de los robots son la gestión y control tanto del stock como de las fechas de caducidad.

¿Qué busca el nuevo cliente millenial?

Ahora más que nunca, el cliente busca el servicio de forma sistemática. En Tecny-Farma hemos estudiado profundamente esta cuestión, y llegamos a la conclusión de que los pacientes actuales requieren atención de calidad en un ambiente agradable. Buscamos farmacias con carácter, personalidad homogénea y profesionalidad: nos lo dicen tanto clientes como farmacéuticos.

“Las nuevas tecnologías se han adaptado a las pequeñas farmacias. Ahora, existen pequeños sistemas automatizados a medida de cada oficina.”

Farmacia: la esencia de una profesión

¿Cómo se logra captar el alma de una farmacia?

Debemos analizar cada aspecto. Combinamos materiales naturales con diseños de vanguardia para crear ambientes homogéneos en los que el paciente se sienta cómodo. Nuestra red de delegaciones distribuida por toda la península cuida al detalle la atmósfera general de cada proyecto, de forma que Tecny-Farma no ofrece simplemente mobiliario para farmacias o sistemas automatizados. Ofrecemos soluciones, experiencias y bienestar, tanto para el profesional tras el mostrador como para la clientela.

¿Cuál es la diferencia?

Muy sencillo. Prácticamente somos los únicos en el mercado europeo que fabricamos todos los componentes de una farmacia: madera, aluminio, montaje, robotización, comunicación visual… Nuestro punto fuerte es contar con un equipo integrado de interioristas, decoradores y diseñadoras de espacios comerciales distribuido por toda la península y el extranjero, capaces de captar la esencia de cada proyecto. De esta manera, reunimos todos los departamentos necesarios para proponer soluciones a medida, creando farmacias con una unidad de conjunto bien integrada, homogénea y que transmita la fortaleza y carácter de nuestra profesión.

¿Cómo podemos implementar la presencia de nuestra farmacia?

Debemos renovar constantemente nuestra oferta, no podemos limitar nuestra farmacia a una única especialidad. La comunicación visual es un factor de vital importancia. Las farmacias que construimos son evolutivas: todas las estanterías, expositores y góndolas están preparadas para recibir elementos visuales fácilmente intercambiables. Para tener la oferta más completa y atractiva posible, debemos contar con el mobiliario de farmacia adecuado y el equipo diseñado específicamente para la presentación de estas ofertas y líneas de productos. No obstante, es contraproducente asociar nuestra profesión a una transacción, a un intercambio de bienes o un producto. Huyamos del concepto puramente comercial: para nosotros, la palabra servicio es atención al paciente.

¿En qué ha cambiado el concepto de farmacia actual con el que encontró en sus comienzos?

Ahora, la prioridad es aconsejar y ofrecer atención de calidad a los pacientes. Además, debemos gestionar la farmacia como una empresa moderna: personal, compras, gastos generales, recursos materiales… Hoy en día es preciso ocuparse de todo de una forma optimizada. Por ello, necesitamos tener el material adecuado, informática, internet… Pero sobre todo maquinaria y mobiliario específico, diseñado para nuestro trabajo. Tenemos que estar al día.

¿Añora antiguas facetas de la profesión?

Sí, en efecto. Es más, los farmacéuticos de  nuestra generación somos bastante nostálgicos. Es normal, antes nuestro trabajo era distinto en muchos sentidos. No obstante, hoy se siguen haciendo muchísimas preparaciones magistrales, por ejemplo, ya que aún quedan médicos que recetan fórmulas específicas, al igual que muchos farmacéuticos elaboran sus propios productos, jarabes, tratamientos, homeopatía… Cuando empecé como farmacéutico en 1973, un cuarto de mis ventas provenía de las preparaciones magistrales. Era muy interesante.

“Nuestra profesión no puede limitarse a una transacción, a un intercambio de bienes o un producto. Huyamos del concepto puramente comercial: para nosotros, la palabra servicio es atención al paciente.”

Pierre-Pascal Hecq creó Tecny-Farma hace más de 35 años. Desde 1982, nuestra experiencia se apoya en los más de 7.500 proyectos de reforma que hemos completado, tanto a nivel nacional como internacional, con una única regla: “El respeto y la satisfacción del cliente”.

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