Tecnyfarma Marshmallow Challenger

Marshmallow Challenge: ¿Lograrás superar el ingenio de un niño de 5 años?

Un puñado de espaguetis, cinta adhesiva, cuerda y una nube de azúcar… Así empieza el Marshmallow Challenge –traducido literalmente, el reto del malvavisco–, un sencillo y divertido experimento para equipos de cuatro personas cuyo objetivo es construir una torre lo más alta posible que se mantenga por sí sola en 18 minutos, utilizando exclusivamente estos materiales. Sólo hay una regla: la golosina debe coronar la estructura.

Descubre en qué consiste, es muy sencillo:

Como grandes apasionados del diseño de farmacias y la arquitectura, en Tecny-Farma hemos querido participar en este curioso reto para poner a prueba nuestro ingenio. Las conclusiones fueron asombrosas.

Un reto científico, social y universal

¿Parece una actividad infantil? Nada más lejos de la realidad. Desde managers de grandes empresas hasta estudiantes de todas las edades y disciplinas, decenas de miles de personas en todo el mundo ya han participado en este popular ejercicio de Team building.

No es para menos. Además de sorprendentes, las lecciones aprendidas son también universales. Se trata de comprender cómo funciona nuestra mente al desarrollar un proyecto en común regido por leyes físicas, con recursos materiales y temporales limitados.

¡Únete al Marshmallow Challenge!

No obstante, en nuestras farmacias también podemos poner a prueba nuestra creatividad, organización y liderazgo. ¿Qué hace falta para realizar el Marshmallow Challenge? Únicamente necesitamos grupos de 4 personas, ganas de compartir experiencias y un kit por equipo con los siguientes artículos:

  • 20 espaguetis
  • un metro de cinta adhesiva
  • un metro de cuerda
  • una nube de azúcar: el marshmallow

Una vez explicadas las normas, ¡comienza la acción! Cualquier estrategia es válida para lograr la torre más alta, ¡incluso echar un fugaz vistazo al planteamiento de nuestros competidores! Durante el desarrollo del juego, podremos comprobar cómo en cada grupo una persona ejerce de líder, otra aporta soluciones, otra ofrece múltiples ideas, otra planifica

El truco consiste en que no hay truco: todo el mundo tiene propuestas distintas, y cada juego es irrepetible. Sin embargo, las evidencias demuestran que los equipos que experimentan y elaboran su estructura de forma incremental funcionan mejorque los grupos en los que prima la planificación y el diseño inicial.

¡Arquitectos e ingenieros al poder!

El reputado creativo Tom Wujec –toda una eminencia en el diseño 3D y el desarrollo de prestigiosos programas como SketchBook Pro o Portfolio Wall– participó en un curioso proyecto para analizar los resultados de este juego. Tras realizar esta prueba con cientos de equipos formados por personas de distintos origines, edades y profesiones, Wujec alcanzó conclusiones de lo más asombrosas.

La primera y fundamental es que, por norma general, las torres más elevadas son obra de profesionales relacionados con la construcción de estructuras. ¡Menos mal! Tanto arquitectos como ingenieras y aparejadoras conocen la teoría del diseño de edificios, sus secretos y los principales riesgos que surgen a la hora de confeccionar una torre con una materia prima tan delicada como los espaguetis.

Niños de preescolar contra CEOs ¿Quién ganará?

Grafico Marshmallow

Grafico Marshmallow

Sin embargo, lo más sorprendente viene a continuación: a lo largo de su experimento, Wujec comprobó cómo niños y niñas de preescolar y educación primaria logran fabricar torres sistemáticamente más altas que los equipos formados por directores ejecutivos (CEO), abogados, estudiantes de escuelas de negocio (MBA), etc.

¿Cómo puede ser posible? En realidad es de lo más natural. Al igual que sucede en los populares juegos de Escape room –lograr escapar de una habitación cerrada utilizando el ingenio y las pistas disponibles–, los más pequeños superan a la mayoría de adultos en creatividad, resolución de problemas y, finalmente, resultados.

Aprender de los más pequeños

La razón científica es bien simple: los niños no piensan en teorías. En el caso del Marshmallow Challenge, colocan inmediatamente la nube de azúcar en la cima de la torre y, a partir de ahí, van probando distintas formas de conseguir la estructura más alta posible. Conocen su objetivo e intentan encontrar la mejor forma de completarlo. ¿Esta idea es familiar? Se llama creación de prototipos, y para ellos es un juego: colaboran por igual, se divierten, comparten su ingenio pero, sobre todo, no tienen miedo a equivocarse.

“Construye una nube, construye un equipo”. El mensaje principal que Wujec extrae del Marshmallow Challenge:

Además de ser una actividad de lo más lúdica, este reto permite poner en evidencia el interés del trabajo por iteración (y optimización) en equipos multidisciplinares y complementarios.

Tecny-Farma se apunta al Marshmallow Challenge

Por ello, en Tecny-Farma quisimos testar nuestras habilidades creativas organizando un divertido Marshmallow Challengeen el magnífico Showroom de nuestra sede, en Miranda de Ebro (Burgos).

Somos expertos en diseño de farmacias y arquitectura, por lo que el desarrollo de esta prueba fue de lo más instructivo. Decidimos reunir a nuestra red de delegados –formada por arquitectas, diseñadores de interiores y asesores técnicos– con profesionales a cargo de la producción de nuestro mobiliario de farmacia, así como con personal de Tecny-Farma: en total 24 personas, divididas en 6 grupos heterogéneos.

Diseños con espíritu competitivo

¡Fue todo un éxito! Inmersos en una atmósfera distendida pero marcada por la competitividad sana que surge entre compañeros, los distintos equipos se volcaron en sus proyectos con estrategias tan variopintas como acertadas. El Showroom de Tecny-Farma se convirtió en un hervidero de ideas.

Tecnyfarma Marshmallow Challenger

El Showroom de Tecny-Farma se convirtió en un hervidero de ideas.

Un detalle a tener en cuenta: solamente un equipo comenzó “la casa por el tejado”, colocando el marshmallow al principio del juego. La nube de azúcar simboliza nuestro objetivo. Toda persona, empresa o proyecto cuenta con una meta y, como muchos comprobaron, es aconsejable no dejarla para el último y crítico momento.

Finalmente, tras 18 frenéticos minutos el reloj se detuvo, y una torre se erigió por encima de las demás: con 96,5 cm de altura, la elegante y eficaz estructura construida por Catalina Cabot, Lourdes López, Aitor Bilbao y Félix Calvono tuvo rival.

En definitiva, pudimos observar cómo esta herramienta de trabajo en grupo es igualmente efectiva para el sector del diseño de farmacias que en otras disciplinas: descubrimos aspectos de los demás de una manera distendida, diferente y, sobre todo, divertida.

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